domingo, 27 de noviembre de 2011

Herramientas y Recomendaciones

El papel de la Educación en el Desarrollo Socio-Afectivo del niño es fundamental, sobre todo el papel del docente.


TIPS: "LAS APTITUDES SOCIALES"

Varias son las partes de un horario de jardín de niños que parecen especialmente favorables para el desarrollo de ciertas aptitudes sociales, A continuación enumeramos algunas de las que podrían desarrollarse en cada uno de los diversos períodos del horario:

1. Entrada: experiencias compartidas con los demás; turnos para hablar.
2. Planeamiento: Elección del trabajo del día, enfrentamiento de problemas relacionados con el trabajo, soluciones, selección de tareas, capacidades y motivos.
3. Periodo de trabajo-juego: trabajar en compañía, desarrollar interés, por la manipulación y experimentación, fomentar un habiente donde se sientan considerados por los demás, etcétera.
4. Periodo de Intercambio: Apreciar las mejores realizaciones de los demás, escuchar atentamente cuando otros hablen, esperar turno, etcétera.
5. Juego al aire libre: Jugar en grupo, esperar turno, respetar destrezas y los éxitos de los demás.
6. Comida a media mañana: Lavarse las manos antes de comer, servir como ayudantes, entablar conversaciones.
7. Experiencias colectivas: participar en excursiones y experiencias directas, participar en actividades musicales y dramáticas de toda clase.
8. Tiempo de narrar: formación creciente del concepto de vida social a través del material narrativo


Desarrollo Social-Afectivo


Presentación sobre Desarrollo Social-Afectivo


DECÁLOGO BÁSICO DEL DESARROLLO 
PSICOSOCIAL DEL NIÑO

1. Para el niño o niña es fundamental el contacto estrecho con los
padres antes y en el momento de nacer.

2. El niño o niña necesita establecer un vínculo o relación de afecto
y amor con sus padres o las personas que lo cuidan.

3. El niño o niña necesita un intercambio con su medio a través del
lenguaje y del juego.

4. El niño o niña necesita hacer las cosas por sí mismo para
alcanzar un grado adecuado de autonomía o independencia.

5. El niño o niña necesita la valoración positiva para tener una
buena autoestima y confianza en sí mismo.

6. El niño o niña necesita tener un mínimo de seguridad y
estabilidad.

7. El niño o niña necesita poder expresar sus emociones y
sentimientos sin temor a ser reprimido o castigado.

8. Cada niño o niña es distinto, tiene su propio temperamento y su
propio ritmo; no todos los niños aprenden con la misma rapidez.

9. Las familias estimuladoras, cariñosas, que brindan apoyo tienen
niños más sanos y felices.

10.Los padres, las madres y otros adultos deben evitar golpear,
maltratar, asustar, descalificar o engañar a los niños. Un
 ambiente de irritación, violencia o inestabilidad prolongada es
perjudicial para el desarrollo infantil.


Desarrollo Social


Las bases de la socialización se asientan durante la infancia, esto a través de los aprendizajes adquiridos dentro de la sociedad, este desarrollo va de la mano de la afectividad, la comunicación verbal y gestual, permitiendo al otro reconocerse en el mundo. 



"EL COMIENZO DE LAS RELACIONES SOCIALES"


El hombre es ante todo un animal social, y la vida humana, tal y como la entendemos hoy, sería imposible si los otros no existieran. No sólo la vida del adulto aislado sería difícil de concebir, sino que la del niño sería inimaginable. 


El hecho de que el hombre nazca inmaduro exige, la presencia de adultos que se ocupen y satisfagan las necesidades de la cría durante largo tiempo. Esta situación no es única, sino que es compartida con otros primates aunque en el caso del hombre, la relación sea más prolongada, más intensa, y con consecuencias más duraderas, si puede hablarse así.


Harlow y Harlow (1966) han distinguido en los primates cinco sistemas afectivos distintos o que pueden estudiarse separadamente. Esos sistemas afectivos son: el maternal o materno-filial, es decir, las relaciones que se establecen entre la madre y la cría; el sistema filio-maternal, que es la relación que se establece entre la cría y la madre y que hay que considerar separadamente, porque no es una relación simétrica con la anterior, sino una relación que puede considerarse como recíproca. El sistema afectivo de los compañeros de edad o camaradas, que desempeña un importante papel en la segunda fase del desarrollo. El sistema afectivo sexual y heterosexual, que da lugar a las conductas sexuales adultas que sirven entre otras cosas para la procreación. El sistema afectivo paterno, que produce respuestas positivas de los machos adultos hacia las crías y jóvenes.

Naturalmente, las relaciones entre estos distintos sistemas son estrechas y probablemente sirven a una finalidad común. Aunque existen diferencias entre unas especies y otras, también hay considerables similitudes que podrían llevarnos a suponer que hay componentes, determinados biológicamente, en esas conductas.


EL DESCUBRIMIENTO DEL OTRO: 


La educación tiene una doble misión: por un lado enseñar la diversidad de la especie humana y contribuir a la toma de conciencia de las semejanzas y la independencia entre todos los seres humanos.


Ahora, el descubrimiento del otro pasa forzosamente por el conocimiento de uno mismo, la educación por lo tanto debe contribuir a que el niño se descubra quien es, se plante la palabra contribuir debido a que la educación también se imparte en la familia y la sociedad. 


El fomento de esta actitud de comprensión y empatía en la escuela sera indispensable para los comportamientos sociales a lo largo  de la vida del ser humano; fomentando la curiosidad, la escucha, el dialogo, la comprensión, EL LUGAR DEL OTRO.





Desarrollo Emocional


Los niños y niñas se vuelven conscientes de sus estados emocionales desde el momento que son capaces de involucrarse activamente con su medio y los demás, es decir desde los dos o tres meses de edad.



LAS EXPRESIONES EMOCIONALES

Los seres humanos no nos encontramos siempre en la misma situación anímica, sino que vemos alterados  nuestros estados de ánimo cuando suceden ciertas cosas a nuestro alrededor, es decir, experimentamos emociones, como la alegría, el miedo, la tristeza, la ira, etc.


La emoción

La emoción es una experiencia, estado psíquico, caracterizada por un grado muy intenso de sentimiento que va acompañado de una expresión motora a menuda considerablemente importante; comprende un tono afectivo distintivo y una actividad o movimiento característico. las emociones son reacciones orgánicas que se componen de elementos viscerales o somáticos. Algunos autores definen la emoción como una acción confusa y desordenada, un efecto de nuestras relaciones con el medio; pero, para Wallon

... es el intermedio genético entre el nivel fisiológico con sólo respuestas reflejas y el nivel psicológico que permite al hombre adaptarse progresivamente al mundo exterior que va descubriendo.



Desarrollo Emocional en los niños


El estudio de las emociones de los niños es difícil, porque la obtención de información sobre los aspectos subjetivos de las emociones sólo pueden proceder de la introspección, una técnica que los niños no pueden utilizar con éxito cuando todavía son demasiados pequeños.

Pero, en vista del papel importante que desempeñan las emociones en la vida del niño no es sorprendente que algunas de las creencias tradicionales sobre las emociones, que han surgido durante el curso de los años para explicarlas, hayan persistido a falta de información precisa que las confirme o contradiga. Por ejemplo, hay una creencia muy aceptada de que algunas personas, al nacer, son más emotivas que otras. En consecuencia, ha sido un hecho aceptado el de que no hay nada que se pueda realizar para modificar esa característica.

Dentro de esas creencias, también se vio que las diferencias de emotividad se enlazaron al color de cabello. Por ejemplo, se decía que los pelirrojos tienen por naturaleza un temperamento "fiero", mientras que los rubios son naturalmente cálidos y cariñosos.

En la actualidad, aunque se acepta que puede haber diferencias genéticas de la emotividad, las evidencias señalan a las condiciones ambientales como las principales responsables de las diferencias de emotividad de los recién nacidos se han atribuido en parte, a las diferentes tensiones emocionales experimentadas por sus madres durante el embarazo. Hay también pruebas de que los niños que se crían en un ambiente excitante o están sujetos a presiones constantes para responder a las expectativas excesivamente altas de los padres o maestros de escuela, pueden convertirse en personas tensas, nerviosas y muy emotivas.
La capacidad para responder emotivamente se encuentra presente en los recién nacidos. La primera señal de conducta emotiva es la excitación general, debido a una fuerte estimulación. Esta excitación difundida se refleja en la actividad masiva del recién nacido. Sin embargo, al nacer, el pequeño no muestra respuestas bien definidas que se puedan identificar como estados emocionales específicos.
El patrón general emocional no sólo sigue un curso predecible, sino que también pronosticable, de manera similar, el patrón que corresponde a cada emoción diferente. Por ejemplo, los "pataleos" o "berrinches" llegan a su punto culminante entre los 2 y 4 años  de edad y se ven reemplazados  por otros patrones más maduros de expresiones de ira, tales como la terquedad y la indiferencia.

Aún cuando el patrón de desarrollo emocional es predecible, hay variaciones de frecuencia, intensidad y duración de las distintas emociones y las edades a las que aparecen. Todas las emociones se expresan menos violentamente cuando la edad de los niños aumenta, debido al hecho de que aprenden cuáles son los sentimientos de las personas hacia las expresiones emocionales violentas, incluso las de alegría y otras de placer.

Las variaciones se deben también, en parte, a los estados físicos de los niños en el momento de que se trate y sus niveles intelectuales y, en parte, a las condiciones ambientales. Las variaciones se ven afectadas por reacciones sociales, a las conductas emocionales. Cuando esas reacciones sociales son desfavorables, como en el caso del temor o la envidia, a las emociones aparecerán con menos frecuente y en forma mejor controlada que lo que lo harían si las reacciones sociales fueran más favorable; si las emociones sirven para satisfacer las necesidades de los niños  esto influirá en las variaciones que nombrábamos anteriormente.

Los niños, como grupo, expresan las emociones que se consideran apropiadas para su sexo, tales como el enojo, con mayor frecuencia y de modo más intenso que las que se consideran más apropiadas para las niñas, tales como temor, ansiedad y afecto.  Los celos y berrinches son más comunes en la familias grandes, mientras que la envidia lo es en las familias pequeñas.

Condiciones de las que depende el Desarrollo Emocional

Los estudios de las emociones de los niños han revelado que su desarrollo se debe tanto a la maduración como al aprendizaje y no a uno de esos procesos por sí solo. La maduración y el aprendizaje están entrelazados tan estrechamente en el desarrollo de las emociones que, algunas veces, es difícil determinar sus efectos relativos, en donde se distinguen:

a) Papel de la Maduración:  El desarrollo intelectual da como resultado la capacidad para percibir los significados no advertidos previamente, el que se preste atención a un estímulo durante más tiempo y la concentración de la tensión emocional en un objeto. El aumento de la imaginación, la comprensión y el incremento de la capacidad para recordar y anticipar las cosas, afectan también a las reacciones emocionales. Así, los niños llegan a responder estímulos ante los que se mostraban indiferentes a una edad anterior. El desarrollo de las glándulas endocrinas, es esencial para la conducta emocional madura. El niño carece relativamente de productos endocrinos que sostienen parte de las respuestas fisiológicas a las tensiones.  Las glándulas adrenales, que desempeñan un papel  importante en las emociones, muestran una disminución marcada de tamaño, poco después del nacimiento.

b)  Papel del Aprendizaje:  Hay cinco tipos de aprendizaje que contribuyen al desarrollo de patrones emocionales durante la niñez. En el siguiente cuadro, se presentan y explican esos métodos y el modo en que contribuyen al desarrollo emocional de los niños.


MÉTODOS DE APRENDIZAJE IMPLÍCITOS EN EL DESARROLLO EMOCIONAL
1. Aprendizaje por ensayo y error:  incluye principalmente el aspecto de respuestas al patrón emocional. Los niños aprenden por medio de tanteos a expresar sus emociones en formas de conductas que les proporcionan la mayor satisfacción y abandonar las que les producen pocas o ninguna. Esta forma de aprendizaje se utiliza a comienzos de la infancia, que más adelante.

2. Aprendizaje por Imitación:  Afecta tanto al aspecto del estímulo como al de la respuesta del patrón emocional. Observar las cosas que provocan ciertas emociones  a otros, los niños reaccionan con emociones similares y con métodos de expresiones similares a los de la o las personas observadas.

3. Aprendizaje por Identificación:  es similar al de imitación en que los niños copian las reacciones emocionales de personas y se sienten excitados por un estímulo similar que provoca la emoción en la persona imitada.

4. Condicionamiento:  significa aprendizaje por asociación. En el condicionamiento, los objetos y las situaciones que, al principio, no provocan reacciones emocionales, lo hacen más adelante, como resultado de la asociación.

5. Adiestramiento:  o el aprendizaje con orientación y supervisión, se limita al aspecto de respuesta del patrón emocional. Se les enseña a los niños el modo aprobado de respuesta, cuando se provoca una emoción dada. Mediante el adiestramiento, se estimula a los niños a que respondan a los estímulos que fomentan normalmente emociones agradables y se les  disuade de toda respuesta emocional. Esto se realiza mediante el control del ambiente, siempre que es posible.

Resumiendo esta primera parte, podemos decir que tanto la maduración como el aprendizaje influyen en el desarrollo de las emociones; pero el aprendizaje es más importante, principalmente porque se puede controlar. También la maduración se puede controlar hasta cierto punto; pero sólo por medios que afectan a la salud física y al mantenimiento de la homeostasis, o sea, por medio del control de las glándulas cuyas secreciones se ven estimuladas por las emociones.

El control sobre el patrón de aprendizaje es una medida tanto preventiva como positiva. Una vez que se aprende una respuesta emocional indeseable y se incluye en el patrón del niño, no sólo es probable que persista, sino que se haga también cada vez más difícil de modificar a medida que aumente su edad.
Puede persistir incluso hasta la vida adulta y necesitar ayuda profesional para modificarse. Por esto se puede decir con justicia que la niñez es un "período crítico", para el desarrollo emocional.


Rasgos característicos de las emociones de los niños

A continuación, les mostraré los 5 rasgos característicos emocionales de los niños:

1. Emociones intensas:  los niños pequeños responden con la misma intensidad a un evento trivial que una situación grave.

2. Emociones aparecen con frecuencia:  los niños presentan emociones frecuentes, conforme al aumento de su edad y descubren que las explosiones emocionales provocan desaprobación o castigos por parte de los adultos.

3. Emociones transitorias:  el paso rápido de los niños pequeños de las lágrimas a la risa, de los celos al cariño, etc.

4. Las respuestas reflejan la individualidad:  En todos los recién nacidos es similar, pero gradualmente dejan sentir las influencias del aprendizaje.

5. Cambio en la intensidad de las emociones:  las emociones que son muy poderosas a ciertas edades, se desvanecen cuando los niños crecen, mientras otras, anteriormente débiles, se hacen más fuertes.

6. Emociones se pueden detectar mediante síntomas conductuales:  los niños pueden no mostrar sus reacciones emocionales en forma directa; pero lo harán indirectamente mediante la inquietud, fantasías, el llanto, las dificultades en el habla, etc.
















domingo, 13 de noviembre de 2011

Desarrollo del Niño







“DESARROLLO DEL NIÑO"

El desarrollo general se manifiesta en una serie de cambios en la estructura y la funcion del organismo; es un proceso que va desde el nacimiento hasta la madurez.

Las facultaes de orden intelectual, afectivo y social, necesitan tanto de la maduración de los procesos orgánicos (o factores intrínsecos) como de la relación con los factores externos (o extrínsecos).

Piaget y Wallon conciben el desarrollo psíquico del individuo como una construcción progresiva, que se lleva a cabo por la interacción entre el individuo y su medio ambiente, o sea, entre los factores íntrinsecos y extrínsecos.

La conciencia moral y la conciencia intelectual se elaboran en estrecho contacto con el medio social, mediante las relaciones que el niño establece con las personas y con los objetos que le rodean y se van formando el sujeto afectivo y el sujeto cognoscitivo. Existen dos tipos de relacion son el interrelacionismo y el interaccionismo.

El interaccionismo es la relacion entre el sujeto y las demás personas; ésta permite al individuo ubicarse entre el resto de los hombres. Trata, por tanto, de la interacción del sujeto-objeto, básicamente entre el niño y la madre. En esta primera relación se forma el sujeto afectivo.

El interaccionismo es la relación entre el sujeto-objeto, de la cual se deriva la formación del sujeto cognoscitivo.

La afectividad y la interiligencia son fenómenos paralelos y entrelazados. Durante la infancia, la conjuncion del sujeto afectivo y cognoscitivo conforma el sujeto social.






EL DESARROLLO ANTES DEL NACIMIENTO



En el estudio de la formación de la conducta humana lo más importante es lo que sucede después del nacimiento, mediante la utilización que la cultura hace de la inmadurez. La socialización del ser humano se realiza precisamente gracias a la cultura, que es como una segunda matriz en la que el niño se desarrolla. Las influencias que se ejercen sobre él después de nacer pueden llevarle por un laberinto de caminos, que se van haciendo al desarrollarse, mientras que lo que sucede desde la concepción al nacimiento está establecido de una manera más rígida por los rasgos que son característica de nuestra especie y que hemos heredado. Sin embargo, ya desde esa etapa anterior al nacimiento pueden producirse sucesos que le afecten en su desarrollo posterior.



LA FECUNDACIÓN



Cuando un espermatozoide penetra en el óvulo se inicia un proceso a lo largo del cual se van a ir formando las distintas estructuras corporales, y que este proceso culmina con el nacimiento, que es cuando se inicia una nueva vida, fuera ya del útero materno, en la que el niño es un ser separado de la madre, que tiene que hacer funcionar sus órganos por sí mismo, aunque todavía depende de los adultos que le cuidan.



El nuevo ser comienza a formarse cuando los espermatozoides –las células germinales masculinas- que el varón ha lanzado por millones llegan hasta el óvulo –la célula germinal femenina- y todos tratan de penetrar en su interior, pero sólo uno puede conseguirlo, pues a partir del momento en que lo ha hecho la membrana del óvulo se vuelve impenetrable para los demás. Esa unión del espermatozoide y del óvulo se denomina cigoto y es una célula que tras sucesivas divisiones dará lugar al nuevo ser.



En el interior de cada una de las células de nuestro cuerpo tenemos 23 pares de cromosomas, y en ellas se contiene toda la información genética que determina las características de cada uno de nosotros. Pero los espermatozoides y los óvulos tienen sólo 23 cromosomas simples, en lugar de 23 pares, de tal manera que cuando se juntan se reúnen los 23 pares que hay en una célula ordinaria. Así pues, cada uno de los progenitores aporta 23 cromosomas y en la reunión de ambos está contenida toda la información genética sobre cómo será el niño que empieza a formarse.



La información sobre el sexo del nuevo ser está contenida en uno de los cromosomas. Las mujeres tienen en el óvulo un cromosoma sexual del tipo X (llamado así porque su forma recuerda la que esa letra), y en el resto de las células de su cuerpo un par de cromosomas XX, mientras que entre los espermatozoides los hay con un cromosoma tipo X, o con un cromosoma tipo Y, y los varones tienen en sus restantes células un par de cromosomas XY.



EL CRECIMIENTO DEL NUEVO SER



La duración total de la gestación en la especie humana es de 9 meses equilavente a 38 semanas, es decir, 266 días y el desarrollo intrauterion se acostumbra a dividir en tres periodos. El periodo se denomina preembrionario o del cigoto y tiene una duración de unas dos semanas. El segundo es el periodo embrionario, durante el cual empiezan a aparecer los primeros órganos y dura hasta las ochos semanas y media, aproximadamente, es decir, hasta los dos meses. El tercer período, demoninado feta, se prolonga hasta el nacimiento.



El cigoto empieza a dividirse y crecer inmediatamente después de la fusión y el número de células se multiplica rápidamente. Hacia las dos semanas la masa de las células se adhiere a la pared del útero y se forma la placenta dentro de la cual se desarrollará el futuro del ser humano.



Desde la implantación en el útero hasta los dos meses se habla del periodo embrionario, y durante esas seis semanas se producen rapidísimos cambios en el embrión, que conducen a la diferenciación de las distintas partes y órganos del cuerpo. Hacia la cuarta semana el embrión empieza a ser visible a simple vista alcanzando un tamaño de unos dos milímetros y empieza a formarse la cabeza, el corazón y el intestino. A partir de la sexta semana se empiezan a distinguir en la cabeza rasgos de los ojos, los oídos y nariz, y en la séptima semana comienzan a aparecer las manos y los pies. Al terminar este período, el embrión tiene aproximadamente unos tres centímetros y su forma se parece ya a la de un ser humano, al tiempo que empiezan a observase los primeros movimientos, aunque la madre no perciba esos movimientos hasta el cuarto o quinto mes. Éste es el período más delicado del desarrollo intrauterino en el que pueden producirse alteraciones en la formación de los órganos.



ASPECTOS PSICOLÓGICOS DEL DESARROLLO INTRAUTERINO



No se sabe muy bien cuáles son las relaciones que pueden existir entre el estado psicológico de la madre y el desarrollo del feto, aunque se admite que esas relaciones existen. Parece que la atención emocional de la madre durante el embarazo puede afectar al desarrollo del nuevo ser. En efecto, la ansiedad y la tensión inducen la producción de hormonas en la madre que se transmiten al feto y algunas como la adrenalina reducen la cantidad de sangre que le llega, Puede decirse, por tanto, que las madres en tensión transmiten esta tensión al feto.



Así pues, los hábitos y las costumbres de la madre parece que pueden tener influencia sobre el desarrollo del ser en gestación. Respecto a los movimientos, se observa que el feto se mueve más cuando las madres están fatigadas o en situación psicológica difícil, soportando tensiones emocionales; en ese caso los fetos son más irritables e inquietos. Pero, como se ve, la comunicación entre la madre e hijo parece que es de tipo químico, es decir, que se establece básicamente a través de las sustancias que la madre envía.



EL RECIEN NACIDO



Tras el período de gestación ha llegado por el tiempo de que el niño salga al mundo. El momento del nacimiento es sin duda un instante de choque por el cambio que supone pasar de encontrarse en un ambiente perfectamente controlado y estable, con todas las funciones vitales satisfechas por otra persona, a tener que enfrentarse directamente con un ambiente mucho más cambiante e incluso hostil, en el que la supervivencia resulta más difícil.



El recién nacido pasa la mayor parte del tiempo durmiendo, entre 16 y 20 horas al día. Su ritmo de actividad, que se repite regularmente a lo largo de la jornada, es el siguiente. El niño se alimente varias veces al día y cada sesión dura alrededor de 20 minutos; después de la alimentación permanece durante unos minutos despierto, luego va cayendo lentamente en un estado de adormecimiento y finalmente se duerme.



LAS CAPACIDADES DEL RECIEN NACIDO



El recién nacido parece un ser muy desvalido que necesita continuamente la presencia de los adultos para sobrevivir, pero, sin embargo, si nos fijamos detenidamente vemos que posee muchas capacidades, algunas de ellas muy notables y complejas. Puede alimentarse, succionando y tragando, eliminar los residuos, dormir, llamar la atención de los otros, reaccionar ante estímulos del entorno y actuar de alguna manera, aunque sea rudimentaria, sobre las cosas. No es por tanto un ser incapaz y parece bastante bien adaptado a un mundo en el que generalmente está rodeado de adultos dispuestos a atender sus necesidades.



La idea de un ser indefenso, que sólo es capaz de llorar, comer, defecar y dormir se contrapone con otra que le atribuye desde muy pronto una serie de capacidades sorprendente, pero sobre todo en el terreno de las relaciones sociales con los otros.



EL MECANISMO DEL DESARROLLO



Aunque hemos podido comprobar que las capacidades del recién nacido son más notables que lo que generalmente se le atribuye, no puede dejar de sorprendernos los rapidísimos cambios y avances que se producen en poco tiempo, de tal modo que ya a los tres o cuatro meses se observa que el niño pasa mucho tiempo despierto, y sobre todo cómo explora su entorno de forma activa y se interesa por las personas y los objetos.



El niño de dos años se mueve libremente, anda, se dirige activamente a otros niños, ha empezado a hablar y es un ser mucho más social. El niño de siete años, que asiste a la escuela, quizá desde varios años atrás, busca la explicación de muchas cosas y toma una gran cantidad de iniciativas en sus relaciones con otros chicos, mientras que el adolescente mira críticamente la sociedad en la que vive y a los adultos que le rodean y elabora sobre su futuro.



EL RECONOCIMIENTO DE LOS OBJETOS



Hemos de suponer que el recién nacido, carente de toda la experiencia sobre la realidad y capaz sólo de ejercitar sus reflejos, de transmitir información sobre sus estados y de recibir cierta información sensorial sobre el entorno, vive en un mundo constituido por cuadros cambiantes, en el que no hay apenas organización. Son impresiones que se superponen y que no pueden todavía atribuirse a cosas o a personas por falta de experiencia con ellas. Sin embargo, el niño posee disposiciones que le van a permitir, en el intercambio con el mundo, extraer propiedades invariantes. Un ejemplo sería la capacidad para explorar visualmente las zonas de contraste, lo que le facilitará diferenciar objetos. Sus progresos van a consistir precisamente en organizar esa realidad y construir una imagen de ella con algo estable, como algo que permanece y que no se esfuma cuando dejamos de percibirla.



El niño empieza a reconocer las situaciones y los objetos cuando puede aplicar de nuevo esquemas que ya aplicó con anterioridad y obtiene los mimos resultados.



Cuando puede utilizar un mismo esquema en una situación nueva es que ésta resulta semejante a otra anterior.